¿Y qué tiene Seúl de distinto?

Dos meses han pasado ya desde mi llegada (¡qué rápido pasa el tiempo cuando estás bien!😦 ) y tal y como me esperaba, el blog lo he tenido abandonadísimo. Pero bueno, hoy por fin me he animado a escribir algo y quiero hablar un poco de lo que es esta ciudad, de lo que es este país para cualquier persona que se anime a venir.

Y lo primero, como no podía ser de otra forma, es la comida. Siempre es lo primero que aparece en las conversaciones: ¿qué tal la comida? ¿Has comido perro? Seguro que es comida sana, no hay chinos gordos… Y así innumerables tópicos. Pues bien, la comida básica coreana está formada por dos alimentos, kimchi (김치) y arroz (밥). El kimchi es una col formentada a la que le echan picante (otro gran clásico de la comida coreana, todo pica) y siempre está presente en la mesa de un buen coreano, te la puedes comer o no, pero un platito vas a tener a mano si quieres picar un poco. En cuanto al arroz, bueno, no necesita presentación, sobre todo para nosotros, buenos degustadores de paellas. Aquí es como el pan en España, en cada comida que haces comes arroz mezclándolo con la sopa, con la carne, con el kimchi o con lo que sea que te estés comiendo. Eso sí, un buen coreano se come el arroz con cuchara, los palillos con el arroz mejor se los dejamos a los japoneses. Aunque a los palillos hay que acostumbrarse de todas, todas, es impresionante como incluso quitan las espinas al pescado usando únicamente un par de palillos.

Kimchi

Un pequeño platito de kimchi, rico, natural y picante

Pero lo característico de una mesa coreana no son solo estos dos ingredientes, sino también la presentación. Para una persona no habituada al estilo coreano las primeras comidas resultan cuanto menos chocantes. Te sientas en tu mesa y sin haber abierto la boca para pedir ya te han venido los camareros con montones de pequeños platos llenos de kimchi, salsas, hierbas… Y es que todo eso que hay en los platitos viene de serie con una comida coreana, empiezas a coger de aquí, de allá y si quieres incluso lo puedes unir al plato principal que pedirás.

Barbacoa

Una barbacoa coreana, sin duda un gran invento

En la imagen que he dejado ahí arriba podéis ver esa mesa ya con sus platitos. Aún está por llenar, pero algo es algo. En ese caso es una barbacoa coreana, algo súper típico y que no es ni más ni menos que el fogón que se ve en la imagen siendo utilizado para hacer… adivinad… ¡¡una barbacoa!! En muchos restaurantes coreanos es impresionante lo poco que tiene que currar el cocinero, son los propios clientes los que se preparan su carne…

Y resolviendo una de las grandes dudas existenciales de todo el mundo cuando les decía que me venía a Corea… ¡¡¡Sí, he comido perro!!! Y, la verdad, me ha gustado. Pensé que iba a extrañar el sabor, que iba a notar algo raro, pero puedo asegurar que se come igual que cualquier otra carne y si no ves a los perros, como ha sido mi caso, pues tiras para adelante sin problemas. De alguna forma el sabor me recordó al que tiene la carne del cocido. Aquí va una imagen de carne de perro (개고기):

Carne de perro

¡¡Guau, guau!!

¿Qué tal la gente? ¿Y el idioma? Pues oye, los dos geniales. Los coreanos son gente amable, abierta y que trata de ayudarte en la medida de lo posible. Es muy complicado lograr hablar con ellos debido a la barrera idiomática (hablan mucho menos inglés del que imaginaba), pero aún así vale la pena tratar con ellos que además tienen mucha marcha cuando hay que salir de fiesta. En cuanto al idioma… Bueno, es complicado, hay que cambiar totalmente la mentalidad a la hora de construir frases, pero si se coge con ganas, se puede lograr avanzar rápidamente ya que pese a la diferencia con respecto a los idiomas provenientes del latín, la escritura es fácil (simplemente han cambiado nuestras letras por otras, pero siguen siendo letras y no ideogramas) y no tienen una pronunciación marcada que haga difícil pronunciar con más o menos propiedad.

¿Todo es bueno en este país? No, desde luego que no. Pese a la amabilidad de la gente, los comienzos son complicados ya que el cambio es brutal con respecto a Europa y también es difícil acostumbrarse a los conductores kamikazes de esta ciudad. Realmente es un auténtico peligro moverse por Seúl en coche (o taxi o autobús…) ya que aquí se lleva hasta el límite la “ley de la selva”. Si uno se mete, el carril es suyo y si uno va a hacer una pirula, fácil, pone las luces de emergencia y ya nadie le tose. Aún me pregunto cómo es posible que no haya visto todavía accidentes de circulación.

Y en el tema transportes Seúl es especialmente horrenda. Puedes ir más o menos bien por la ciudad, pero meterte en las autovías que la rodean o que pasan cerca del río es algo sólo apto para masoquistas. La enorme cantidad de gente que vive en esta ciudad convierte cualquier desplazamiento de entrada y salida de la ciudad en una auténtica pesadilla que en los días buenos puede llevarte una hora.

También resulta impresionante pararte a ver los coches en medio de la ciudad y darte cuenta de dos cosas: por un lado, el 90% (a ojo) de todos los coches son Hyundai, es absolutamente brutal darse cuenta cómo una empresa domina prácticamente de forma monopolitaria el mercado automovilístico de este país, dejando migajas para Kia (que sigue siendo Hyundai), Samsung (Renault en Corea) y luego queda de vez en cuando ver algún europeo, principalmente Volkswagen o Peugeot, pero son muy, muy poquitos; por otro lado, los colores de los coches también son algo que llama la atención enormemente, una carretera coreana es monótona, muy monótona, prácticamente todos  los coches son platas, blancos o negros, nada más.

El tema de las empresas coreanas me ha asombrado especialmente ya que el país prácticamente se podría decir que se sostiene en unas cuantas empresas de las cuales las más conocidas para un europeo son Hyundai, Samsung y LG. Si preguntas por Europa que hacen cada una de estas marcas la respuesta será fácil: coches y electrónica. Pues bien, yendo por el barrio de Myeong-dong nos podemos dar de morros con una tienda como ésta:

Samsung Fashion

¿Abrá microchips entre los hilos?

¡Zas, en toda la boca! Me impactó tanto que no pude evitar hacer la foto. Eso sí, el señor Amancio Ortega también tiene su huequecito en la capital seulita:

Zara

Producto nacional

Y si nos dejamos un poco de calles y entramos en una casa, ¿que nos encontramos? Primeramente, que los zapatos hay que quitárselos a la entrada, ¡¡nada de zapatos en casa!! Todo el mundo descalzo, cosa que también hay que hacer en algunos restaurantes. Eso sí, nada de pasar frío en los pies pese a las temperaturas tan bajas que se alcanzan aquí en invierno (me dicen que hasta -20ºC, ya veré…), la calefacción está en el suelo así que resulta muy agradable pisar y llevarte todo el calorcito que entra por tus pies. Puede llegar a resultar agobiante si te toca dormir en el suelo, algo bastante típico coreano (no es mi caso, pero lo he tenido que hacer), pero todo es hacerse.

También tenemos el baño coreano. ¿Acaso los coreanos se bañan de forma distinta? Pues sí, un poquito. El primer día que aparecí por la casa de la familia coreana con la que ahora mismo vivo me encontré con que cada vez que iba a ducharme el suelo estaba siempre empapadísimo, ¿no friegan? Pues no, no friegan y el motivo es tan simple como que en medio de un aseo coreano siempre hay un sumidero por el que el agua antes o después se acabará yendo ya que ellos por lo general no utilizan una bañera o ducha, ¡se bañan en medio del aseo y que el agua se vaya por el agujerito! Es algo raro, aún no me ha dado por probarlo, pero oye, que es una forma fácil hasta de lavar el baño😛

Baño coreano

Ese agujero bajo el lavabo es por donde acabará yéndose el agua

También es curioso el asunto del water. Si os fijáis, en la imagen superior hay una tapa del water al lado del sumidero, pues bien, esa tapa es la que se pondrá más adelante en lugar de la original. ¿Qué diferencia tiene? Va conectada a la luz para que cuando te sientes a hacer tus necesidades te dé un poquito de calor (totalmente en serio, sale aire caliente) y también, dada la falta de bidé, tiene unos botones que te sirven para que puedas cuidar la higiene del culete sin levantarte del trono, recibiendo unos chorritos de agua en salva sea la parte (otra cosa que tampoco he probado por el momento).

 

Y por hoy creo que esto va a ser todo… Se podrían contar muchas cosas sobre esta ciudad, sobre este país, pero es la 1 de la madrugada, mañana hay que darle caña al coreano y currar un poquillo así que también tendré que dormir.

Saludos.

7 thoughts on “¿Y qué tiene Seúl de distinto?

  1. Hey David,

    la madre del cordero me han entrado unas ganas tremendas de ir a Seúl. Y de probar el perrito a la plancha, si en serio, soy de esos que lo prueban todo……, a las comidas me refiero, xDDDD

    Un saludo, esperare con impaciencia más de tus aventuras coreanas.

  2. hola pues que te dire que dichoso que estes por esos lados ami me facina corea del sur en su momento me llegara la oportunidad de ir a conocer ese hermoso pais🙂 solo te hago una pequeña pregunta es cierto o falso que los coreanos solo se bañan de noche ?espero me puedas sacar de la duda saludos desde costarica pura vida

  3. los coreanos se bañan antes de dormir y cuando se levanta? (como los latinos)
    y es cierto que se enferman con cualquier cosa?

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