Noche blanca de juegos

Como buen aficionado a los juegos que me estoy haciendo desde hace unos años cuando unos compañeros de trabajo me enseñaron las bondades de Catán, ayer me pasé por uno de los lugares en los que se celebraba “La noche más corta más larga de juegos“, concretamente el bar La Luna De Madrid.

De primeras no sabía qué me iba a encontrar así que llevábamos algunos jueguecillos el amigo con el que fui y yo por si resultaba que la gente estaba muy metida en sus grupos y sin interés por mezclarse con desconocidos. Así que mientras esperábamos a tener alguna mesa libre yo fui tomando alguna otra imagen del evento fijándome en juegos que no había visto en mi vida:

Fauna

Afortunadamente, había gente muy por la labor de juntarnos a unos y a otros para jugar así que al poco tiempo estuvimos echando una partida a Fauna, una especie de Trivial Pursuit de animales en el que tienes que tratar de acertar datos como la localización, el peso o la longitud de un animal. ¿Fácil, verdad? Pues no tanto cuando a poco de llegar al final de la partida nos encontramos con cierto animal (que no diré por si alguien se echa una partida) que todo el mundo colocó como loco a lo largo y ancho de toda Europa para encontrarnos con, ¡sorpresa!, que el bichejo de marras habitaba principalmente en América del Norte. Lo que dio lugar a situaciones divertidas y a un final de partida un poco más apretado de lo esperado.

Al final el ganador (un crack que parecía tener un zoológico en su casa) se llevó el juego para su casa.

Dominion

Poco después tocó una partida a un juego que no sé por qué siempre confundo con otro sin haberlo llegado a jugar nunca hasta ayer, Dominion. En este juego de cartas eres una especie de noble que tiene que ir haciendo crecer su mazo de cartas y, sobre todo, sus puntos de victoria a base de utilizar una y otra vez su mazo inicial que poco a poco irá creciendo.

Una de las cosas que más me llamó la atención fue el cambio de ritmo que va pegando el juego con algo tan simple, en principio, como es el usar cartas con las que hacer una compra y una acción. Lo que comienza siendo un juego de turnos cortos y rápidos se acaba complicando cuando de repente tus rivales más experimentados se dedican a hacer varios movimientos en un solo turno y tú, que todavía estás digiriendo de qué va el juego, te quedas con cara de tonto tratando de enterarte de por dónde va la historia.

Aquí también el ganador, ganadora en este caso, también se acabó llevando el juego.

La gente y el sorteo

El resto de la noche se dedicó a hablar con la gente, a darse cuenta (yo ya lo sabía) de que somos unos auténticos ignorantes de este mundo que es mucho, mucho más rico de lo que creíamos y que tiene una variedad brutal que, por lo que dicen, en ocasiones pueda alcanzar unas cotas de locura y rivalidades enorme. Dicho esto recomendaría a cualquier persona que se pasara alguna vez por el bar ya que habitualmente dedican las tardes de los miércoles a echar partidas y os puedo asegurar que la gente se enrolla y está deseosa de tener nuevos compañeros de partidas.

A continuación llegó el momento del sorteo. Algunas compañías jugueteras y páginas web dedicadas a la distribución de juegos (Devir, Zacatrus) habían preparado algunos juegos para sortear entre los asistentes así que mediante la compra de papeletas cuyo dinero iría destinado a la protectora de animales “La Madrileña”  se procedió al sorteo de los correspondientes packs. Afortunadamente en esto tuve algo más de suerte que en los juegos y, además de ser un digno perdedor de una subasta por La Isla Prohibida (juego cooperativo de evitar que una isla se hunda), me llevé uno de los packs compuesto por:

  • Time’s Up!: Ya la conocía de antes. Ideal para reuniones con los amigos en el que hay que adivinar qué personaje tiene nuestro compañero en una tarjeta.
  • Kung Fu: Agilidad y negociación para convertirse en un experto en artes marciales.
  • El Mundo De Águila Roja: Juego de cartas basado en la serie de TVE con ciertas reminiscencias a las míticas cartas Magic.

Hombres Lobo De Castronegro

Para acabar la noche se preparó una partida de Hombres Lobo De Castronegro del que había oído hablar en alguna ocasión pero al que no había podido jugar debido a que se necesita mucha gente para echar una buena partida. Básicamente es el juego de “Polis y cacos” de toda la vida pero ambientado en una villa en la que unos cuantos hombres lobo infiltrados van matando a la gente sin que ellos lo sepan. Cada persona tiene un papel, pueblerino (algunos con habilidades especiales) o lobo, y tras cada noche de sangre los jugadores habrán de dictaminar quiénes son los asesinos. Divertido, sencillo, con unos piques muy interesantes y tan fascinante cuando estás dentro de la partida como cuando has sido expulsado y te conviertes en un espectador de lujo.

En fin, una gran noche, divertida al máximo en la que unos pocos frikis de los juegos nos juntamos, intercambiamos puntos de vista y lo pasamos genial.

¡¡Nos vemos el miércoles en La Luna!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s